Irlanda no es solo un destino de golf. Es un estado de ánimo. Y Dublín es la puerta de entrada a algunos de los links más históricos y exigentes del mundo, a menos de 30 minutos del aeropuerto.
El golf en los alrededores de Dublín tiene una particularidad que pocos destinos pueden igualar: puedes alojarte en el centro de una de las ciudades más animadas de Europa y estar en un links championship en menos tiempo del que tardarías en llegar a muchos campos españoles desde casa.
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Uno de los grandes links clásicos del mundo. Ha acogido el Irish Open en múltiples ocasiones y figura en todos los rankings de los mejores campos de Europa. Ventoso, exigente y absolutamente espectacular junto al mar de Irlanda.
El más escondido de los tres y, para muchos, el más puro. Rodeado de agua por tres lados, con fairways que serpentean entre dunas naturales. Un secreto que los golfistas que lo conocen no suelen compartir.
En la isla de Bull Island, a diez minutos del centro. Un links histórico con más de 130 años que combina la elegancia de los campos clásicos con una dificultad que no perdona errores.
A 80 km al norte de Dublín, vale cada kilómetro. Un links natural sobre dunas que no ha necesitado tocarse demasiado desde su fundación en 1892. Íntimo, auténtico y difícil de reservar sin saber a quién llamar.
Para quién prefiere el parkland al links. El campo que acogió la Ryder Cup 2006, diseñado por Arnold Palmer. Un contraste perfecto si el grupo quiere variedad de experiencias.
La opción más accesible y divertida. Ideal para completar semana o para perfiles de jugador que buscan disfrute sin la presión de un links championship.
En pleno O’Connell Street, el corazón de Dublín. Un clásico de la ciudad con más de 170 años de historia, completamente renovado. La mejor ubicación para salir a cenar, caminar por el Liffey o tomar una Guinness donde se debe — en un pub irlandés de verdad.
La ubicación es única: en la península de Portmarnock, con vistas al mar de Irlanda y a pocos minutos del campo histórico del Portmarnock Golf Club. Para quien quiere que el golf lo impregne todo — el hotel, las vistas, el ambiente — esta es la opción.
En este viaje despreocúpate de conducir o aparcar. Todos los traslados privados entre el aeropuerto, alojamiento y campos de golf los harás en un traslado privado propio de Lowgolf.